Leer y mirar en voz baja

A veces, una historia no se revela por lo que cuenta, sino por la manera en que se detiene. Por los silencios que abre, por el tiempo que se permite habitar.En Foster, Claire Keegan escribe una infancia donde el cuidado no irrumpe: se aprende. No hay grandes declaraciones ni giros dramáticos, sino una transformación casi imperceptible que ocurre en la repetición de los gestos y en la atención compartida.The Quiet Girl entiende ese núcleo con precisión y lo traslada al cine sin subrayados. La película elige bajar la voz: deja que los cuerpos, los espacios y la duración construyan sentido. El silencio no funciona como vacío, sino como refugio posible.En Relatos que mutan, trabajamos sobre ese pasaje entre lenguajes. No para encontrar correspondencias exactas, sino para escuchar qué cambia cuando una historia se desplaza del texto escrito a la imagen en movimiento, y cómo ese desplazamiento también modifica nuestra forma de sentirla.El próximo sábado 7 de febrero nos encontramos para leer, mirar y conversar en torno a estas obras, en una experiencia compartida que invita a la pausa y a la escucha.📍 Librería MandolinaManuel Ugarte 2439, Belgrano🕒 15 a 17 hNos gusta pensar estos encuentros como un tiempo suspendido:un espacio donde las historias bajan la voz y algo distinto puede aparecer.👉 Si todavía no te inscribiste, podés hacerlo acá: https://www.comunidadcinefila.org/relatosquemutan

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