
Los taxis, un símbolo inconfundible de Buenos Aires, adquieren una nueva dimensión como lienzos en movimiento, ofreciendo a los pasajeros y transeúntes una experiencia artística única e interactiva.
Al leer la nota se estarán preguntando por qué esto de “Historia y arte en las calles de
Buenos Aires” Porque precisamente con el objetivo de resaltar el valor cultural y emblemático de
uno de los íconos de la Ciudad de Buenos Aires, ,”el taxi” ;hace unos pocos años, el gobierno porteño
pone en marcha una innovadora iniciativa artística con la propuesta de intervenir taxis por
reconocidos artistas plásticos. Entre los convocados se encuentran figuras de la talla de Marta
Minujin, Milo Lockett, Alfredo Segatori ,Ricardo Celma, Tano Verón, Tute, Silvia Dotta, Nora Lezano,
entre muchos otros.
Se pintan los vehículos con famosas obras y homenajes a diferentes personalidades
argentinas. Se abordaron, también, temáticas y personalidades reconocidas que interpelan
socialmente .No falta un Gardel, Las Islas Malvinas, un Maradona, un Messi, un Charly Garcia ,
un Sandro , una película como “Esperando la carroza”…También resaltan “campañas” para
visibilizar ,por ejemplo, el autismo, adopción de mascotas …

Cada intervención fue cuidadosamente coordinada conectando cada
artista con un taxista cuya historia personal o interés tuvieran
conexión significativa con el arte llevada a cabo en el vehículo.
Una historia curiosa tiene un auto que le tocó a Carito Elefante
Violeta, artista con autismo, quien colaboró en la intervención de un
vehículo cuyo chofer también tiene un hijo autista. En este sentido,
juntos decidieron utilizar la acción para dar un mensaje de
concientización: en el baúl del taxi pintaron la frase “La bocina
duele”.
En conclusión:
La propuesta lleva a reflexionar sobre la importancia de observar y admirar el paisaje urbano
y no olvidar el valor cultural de un país a través de sus artistas. Por otro parte nos ofrece la
posibilidad de tener el arte en nuestras manos… acercar belleza a la vida cotidiana con solo
caminar por nuestras calles porteñas.
Convertir los taxis en soportes artísticos itinerantes con una fuerte carga simbólica y social;
nos invitan a poner en valor este transporte “tan porteño” y a reflexionar sobre la memoria
colectiva y la cultura popular; tan necesarias para construir “identidad” .
¡El arte siempre convoca! Miremos para arriba, miremos a los costados, miremos mientras
“andamos por la vida” …
¡Miremos a nuestro alrededor con toda la connotación que ello implica!
Por Marisa Obrach
