Lo que la Ciudad puede contar

En  el recorrido céntrico que va de Diagonal Sur  hasta el 1400 de Hipólito Irigoyen  primero se pasa por la Legislatura porteña, la siempre histórico Avenida de Mayo para llegar a la Casa de Fernández Blanco  donde entre otros recorridos imperdibles se destaca la moda de un Buenos Aires de los principios de Siglo XIX hasta principios de Siglo XX.

Por Mariana Mei

Alhajas, mantones, bolsos y accesorios de moda que deviene de donaciones producidas en los últimos veinte años de existencia a la Institución pero mayormente fueron herencia familiar de Isaac Fernández Blanco. Consumo y producción de trajes y accesorios de moda como peinetones de acuerdo a las diferentes épocas históricas y a las estaciones del año.

Un  hall  de entrada  con un piano junto a la escalera principal y detrás un  Imponente salón Comedor  con platería de  José Pallarols y esculturas en madera realizadas por Antonio Brigante. El cuarto presenta  una mesa servida de modo protocolar  que son parte de las c colecciones de artes aplicadas que ofrece el lugar. En la planta baja pueden verse pinturas que remiten a un criollismo gauchesco Entre los trabajos  destacados, se distingue  Retrato de hombre con cigarro realizada por Prilidiano Pueyrredón el primer moderno  que retrató a la clase alta porteña hasta 1870. En la sala contigua se exhiben abanicos  pintados a mano que mayormente traían de París la sociedad acomodada de esos tiempos.

Casas de muñecas y juguetes de todo tipo dan cuenta  de distintas  usanzas  de los niños de principios de siglo. Desde miniaturas a figuras de trapo o porcelana de gran tamaño.

En el primer piso, al cual se llega por escalera porque el ascensor no funciona, se disfruta de fotografías de la antigua Buenos Aires  y también de viajes de la elite de  ese entonces para luego adentrarse en el mundo del vestuario  que propone la muestra permanente del Museo.

Un gran patio que no tiene acceso al público y puede aprovecharse  así como proyectos  de una biblioteca propia  son iniciativas que aun no encontraron eco pero  entusiasman a los que disfrutan de la historia de la Ciudad y valoran que hace tiempo se haya recuperado este espacio tomado.

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