A un año del ataque frontal a la comunidad LGBTINB+ por parte del presidente Javier Milei en el Foro Económico de Davos, desde el Frente Orgullo y Lucha solicitamos que el presidente se retracte de sus dichos LGBTodiantes cuando asista a la próxima edición de ese foro, que se realizará entre el 19 y el 23 de febrero en Suiza.
El discurso presidencial, cargado de mentiras y falacias para promover el odio contra nuestra comunidad, tuvo como respuesta una enorme y transversal movilización social el pasado 1 de febrero, con la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, que colmó la Plaza de Mayo y se replicó en decenas de plazas de todo el país y del mundo.
En aquella ocasión, el jefe del Estado, además de repetir una serie de prejuicios y falsedades contra la comunidad LGBT+, llamó a “extirpar” el supuesto “cáncer” que, según sus palabras, constituirían las personas LGBT+, las feministas, los “zurdos” y toda disidencia política e ideológica, en una escalada discursiva incompatible con el sistema democrático y los compromisos internacionales en materia de derechos humanos asumidos por la Argentina.
Lamentablemente, luego de la histórica marcha del 1F, lejos de asumir el mensaje expresado por la sociedad, el presidente Milei profundizó el camino de ataque a los derechos humanos al firmar los DNU 61 y 62/25, que avanzan en la restricción de derechos consagrados por la Ley de Identidad de Género. En particular, se destaca la prohibición de acceder a terapias hormonales a personas travestis y trans menores de 18 años, aun con el consentimiento de sus progenitores. Desde el Frente Orgullo y Lucha reiteramos el reclamo al Parlamento para que los rechace de manera urgente.
Finalmente, las organizaciones que integran el Frente participarán de la Asamblea convocada para el sábado 17 de enero en el Parque Lezama, donde se avanzará en la organización de la 2° Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, prevista para el sábado 7 de febrero próximo.
En ese sentido, el presidente de 100% Diversidad y Derechos, Ricardo Vallarino, expresó:
“El presidente insultó y mintió, habilitando la violencia social e institucional contra la comunidad LGBT+. Por eso exigimos que se retracte de sus dichos en el mismo ámbito donde los pronunció en su carácter de jefe de Estado. Su prédica de odio indignó al conjunto del pueblo argentino, como lo demostró la histórica movilización de repudio del 1 de febrero pasado. Reiteramos que los discursos de odio matan. En particular, señalamos la seguidilla de crímenes de odio ocurridos en noviembre de 2025, cometidos por policías de las provincias de Salta, Córdoba y Buenos Aires contra jóvenes LGBTINB+, fallecidos en operativos policiales que aún no han sido esclarecidos”.
En la misma línea, Vallarino sostuvo:
“La ciudadanía argentina quiere vivir en paz, con igualdad, libertad y prosperidad. Por eso proponemos un gran acuerdo democrático contra los discursos de odio para frenar y aislar la violencia neofascista”.
Por su parte, Andrea Rivas, presidenta de Familias Diversas de Argentina (AFDA), sostuvo:
“Cuando un presidente se expresa en un foro global como Davos, tiene una responsabilidad reforzada. Por eso es necesario que se retracte de afirmaciones infundadas que promueven estigmatización, desinformación y discursos de odio contra las personas LGBTI+”.
Desde la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), su secretaria María Laura Olivier afirmó:
“Lo que vincula a Javier Milei con Donald Trump es mucho más que un alineamiento automático de la Argentina con los Estados Unidos, que ya de por sí implica una pérdida inaceptable de soberanía y de control sobre nuestros recursos naturales. Los une, además, una mirada reaccionaria sobre la sexualidad y los derechos humanos. Ambos sostienen y promueven discursos de odio contra la comunidad LGBT+, con especial ensañamiento hacia las personas travestis y trans. Esos discursos se traducen en políticas concretas: en el caso de Trump, en los intentos por desmantelar el sistema internacional de Derechos Humanos; en el caso de Milei, en la desinformación sistemática y el ataque directo a políticas públicas fundamentales, como la Educación Sexual Integral y las acciones de inclusión y ampliación de derechos”.
Finalmente, Olivier sostuvo que:
“Resulta especialmente grave que quienes alimentan estas campañas de estigmatización estén, a su vez, involucrados en denuncias vinculadas a delitos de extrema gravedad. Donald Trump está involucrado en el marco del caso Epstein a delitos sexuales, mientras que sobre Javier Milei pesa un pedido de juicio político por alentar la pedofilia, presentado por el ex juez federal Carlos Rozanski. Son ellos quienes deben dar explicaciones y demostrar que no están vinculados a delitos como la pedofilia y el tráfico sexual, y no la comunidad LGBT+.
Desde la Sociedad de Integración Gay Lésbica Argentina (SIGLA), su presidente Maximiliano Lois expresó que:
“La diversidad no es una amenaza: es un valor democrático que enriquece a la sociedad y nos interpela a construir vínculos basados en la dignidad, la igualdad y el respeto. Frente al avance de discursos de odio que buscan estigmatizar y dividir, el encuentro colectivo se vuelve una herramienta política fundamental para reafirmar el impacto social de nuestras palabras y nuestras acciones.
En este contexto, y con la expectativa de que en la próxima edición del Foro de Davos el presidente con su responsabilidad e investidura asuma una retórica más inclusiva y reparadora con nuestras identidades, este 7 de febrero, al cumplirse el primer aniversario de la Marcha del Orgullo 1F, volvemos a caminar juntas y juntos. Lo hacemos para defender la convivencia democrática, el trabajo colectivo y el valor irrenunciable de cada persona”.
Desde MUNAY, agrupación de familias de niñes y adolescentes trans, travestis y no binaries, Natalia Bertazzoli dijo que:
“Después de una movilización histórica que dijo con claridad que el odio no es opinión y que nuestros derechos no se negocian, el gobierno respondió con decretos que profundizan la vulneración de derechos de nuestras hijas, hijos e hijes. Estas decisiones políticas generan miedo, angustia e incertidumbre en las familias y ponen en riesgo la vida y el bienestar de niñes y adolescentes trans y no binaries. Exigimos al Parlamento que rechace los decretos y al Estado que garantice su protección y respete su derecho a vivir con dignidad”.
Por su parte, desde Disidencias en Lucha Argentina, su presidenta, la activista travesti Jennifer Gabriela Aranda expresó:
“Nuestra lucha nace de una mirada profundamente constructiva, sostenida en el amor, la solidaridad y la comprensión. Desde la comunidad LGBTIQ+ defendemos cotidianamente la dignidad de nuestras vidas en los territorios, y sabemos que esa militancia es valiosa y necesaria.
Resulta doloroso que quien hoy conduce los destinos de nuestro país carezca de la empatía y la sensibilidad mínimas para comprender el impacto real de sus palabras y decisiones. Quienes militamos en los barrios y en las calles sabemos lo que padecemos, pero también sabemos que la unidad nos fortalece y nos permite seguir luchando frente a proyectos políticos que buscan dividir y deshumanizar. Frente al odio, reafirmamos una convicción irrenunciable: el amor siempre triunfa”.
