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Se sancionó el marco regulatorio del uso terapéutico y la investigación científica de la marihuana y sus derivados.

 

Los diputados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionaron hoy de forma unánime una ley que determina el “marco regulatorio para el acceso informado y seguro al cannabis medicinal y sus derivados".

 

“Aprobamos por unanimidad el uso medicinal de cannabis y sus derivados. Regular su uso y cultivo con fines terapéuticos, médicos o paliativos, es fundamental para el cuidado integral de la salud de los vecinos y vecinas de la Ciudad”, declaró el presidente de la Legislatura y vicejefe de Gobierno, Diego Santilli.

 

La ley refiere a esa planta herbácea como “recurso terapéutico, para la investigación y el uso científico, garantizando y promoviendo el cuidado integral de la salud”, según el despacho conjunto de las comisiones de Salud (preside Patricia Vischi – UCR) y de Presupuesto (Claudio Romero – VJ), que fue debatido con amplia coincidencia de todas las bancadas y obtuvo 58 votos afirmativos de todos los presentes en la sesión ordinaria de este jueves.

 

Un iniciativa de María Rosa Muiños (FdT) propiciaba la adhesión a la ley nacional sobre el tema, mientras que un proyecto de Leandro Halperín (UCR) impulsó la elaboración de una normativa regulatoria propia para la Ciudad de Buenos Aires, que a su vez acepta e incorpora lo estipulado por el Congreso de la Nación (Ley 27.350)

 

Por empezar, se declara “de interés sanitario para la CABA las acciones tendientes a proteger, promover y mejorar la salud pública de la población mediante la investigación y uso científico de la planta de cannabis y sus derivados”, a cuyos efectos se regula sobre su estudio, las autorizaciones para el cultivo personal de marihuana, atribuciones de la autoridad de aplicación, creación de un Consejo Asesor y la habilitación para firmar convenios con instituciones, asociaciones u organismos.

 

El texto deja a cargo de la reglamentación, que corresponde a la Jefatura de Gobierno, la definición de varios detalles técnicos y operativos.

 

El Ministerio de Salud de la Ciudad “promoverá estudios e investigaciones clínicas relacionadas con el uso del cannabis con fines terapéuticos, con la finalidad de profundizar conocimientos y crear nuevos saberes sobre su uso”, dice la ley.

 

También promueve “la participación de asociaciones civiles que estén relacionadas a la temática, de los entes estatales tales como hospitales públicos, universidades, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), para que establezcan pautas y protocolos precisos de investigación.”

 

En cuanto a la investigación y capacitación sobre “la siembra y el cultivo de cannabis y sus derivados”, la norma determina que se hará “de acuerdo a lo que establezca la reglamentación”. Y reafirma sobre su uso “en el marco del mejoramiento de los determinantes de salud, propuestos por la Organización Mundial de la Salud”.

 

El artículo referido a la “Autorización para cultivo personal” dice: “En virtud de lo dispuesto en el artículo 5° de la ley 23.737, todo paciente o representante legal, tutor/a o curador/a de paciente que se encuentre comprendido en las previsiones de la ley 27.350, se encuentran habilitados a fin de sembrar, cultivar o guardar cannabis y sus derivados, en las cantidades y formas que determine la legislación vigente, previa autorización de la autoridad de aplicación”.

 

La autoridad de aplicación (que será el Ministerio de Salud local) “deberá establecer mecanismos de aprobación tanto en la normativa sobre el cultivo como en el aceite producido. A tal fin se solicitará al INTA y al ANMAT las colaboraciones técnicas correspondientes”.

 

Por otra parte, se crea el Consejo Asesor de Políticas Relacionadas al Cannabis “conformado por representantes de asociaciones civiles especializadas (…), de los usuarios de medicamentos a base de cannabis medicinal, profesionales e investigadores de universidades”.

 

Se habilita al Ministerio de Salud a gestionar y tramitar convenios con organismos nacionales, entidades científicas, la ANMAT, el CONICET, INTA, universidades, etc.

 

Encuesta sobre el uso del tiempo

 

Los diputados porteños sancionaron una ley que crea la Encuesta del Uso del Tiempo, para cuantificar el aporte que hace a la economía en general el trabajo no remunerado relacionado con el mantenimiento del hogar, los cuidados a otras personas del hogar y el mantenimiento de la fuerza de trabajo remunerado.

 

La ley se fundamenta y sostiene los principios, criterios y objetivos del artículo 38 de la Constitución de la Ciudad y la Ley 474 de Plan de Igualdad Real de Oportunidades y de Trato entre Mujeres y Varones.

 

La finalidad de la encuesta es “producir información sobre el tiempo que las personas que habitan en Buenos Aires dedican cotidianamente a diferentes actividades, incluyendo el trabajo remunerado, las actividades domésticas, el cuidado de niños, niñas, personas mayores o con discapacidad, el estudio, el esparcimiento, los viajes y traslados; sensibilizar sobre el reparto equitativo de las responsabilidades del cuidado; ser insumo para el diseño de políticas públicas que tengan como objetivo la igualdad y equidad de las tareas de cuidado entre géneros”

 

El texto legal fue elaborado y despachado por las comisiones de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud (preside Laura Velasco – FdT) y de Presupuesto (Claudio Romero – VJ), en base a proyectos presentados por los legisladores/as Natalia Fidel, Gastón Blanchetiere, Diego García Vilas, Sol Méndez, Claudio Cingolani y Lucía Romano (VJ); Lorena Pokoik, Paula Penacca, y Mariano Recalde (FdT), los dos últimos con mandatos cumplidos.

 

Durante el debate, la diputada Fidel actuó de miembro informante y hubo acuerdo pleno de todos los bloques, por lo que la votación fue unánime a favor, con 58 diputados presentes.